El primer ministro italiano, Mario Monti declaró: "Digamos la verdad, qué monotonía el puesto de trabajo fijo". Su intención era poner en duda el Artículo 18 del Estatuto de los Trabajadores italiano, del que aseguró "puede ser perjudicial para el desarrollo económico de Italia", y que constituye una claúsula con contratos indefinididos para poder recurrir en los tribunales los despidos improcedentes.














